Padre Nuestro, que
estás en la Red.
Tu amor nos crea y recrea en infinitos mundos virtuales. Tú mantienes los
hilos invisibles que nos enredan unos con otros en esta telaraña mundial de comunicación
y amistad.
Venga a nosotros la red de tu Reino, el Reino de la comunicación total, de
la libertad sin fronteras, del respeto por todos.
Danos nuestra ración de bits de cada día. Que todos tengan la oportunidad
de en-red-arse para que la Red no sea un lugar para unos pocos.
Perdona que casi nunca conectemos contigo, pero Tú, Dios nuestro, E-mail-nos
de vez en cuando aunque sabemos que ya nos mandaste el mejor de tus e-mails: tu Hijo
E-Manuel :-) <Dios con nosotros>
No permitas que caigamos en la red de servidores lentos y desaprensivos, no
nos dejes caer en la tentación de huir a la realidad virtual desatendiendo la realidad
física. Líbranos de la basura digital.