A ORAR SE
APRENDE ORANDO
Reglas para
una oración
- Antes
de hablar por teléfono, empieza por marcar el número: Ponte en presencia de Dios.
- Dios
no tiene escasez de líneas para comunicarse con nosotros: Si suena "ocupado" es
que has marcado mal. ¡Ojo!: Cuando Dios descuelga no dice necesariamenmte "Dígame",
pero siempre está a la escucha.
- En
caso de interrupción, averigua primero si, con tus pensamientos, has cortado la
comunicación.
- Una
conversación con Dios no es precisamente un monólogo. No hables sin cesar; escucha lo
que se dice al otro lado del hilo.
- No
te acostumbres a telefonear a Dios sólo en caso de necesidad.
- No
telefonees solamente durante el tiempo de tarifa reducida y, en particular, durante el fin
de semana. Lo apropiado es una llamada breve todos los días.
NOTA:
Las conversaciones con Dios son siempre gratuitas. |