A ORAR SE APRENDE ORANDO

Reglas para una oración

  1. Antes de hablar por teléfono, empieza por marcar el número: Ponte en presencia de Dios.
  2. Dios no tiene escasez de líneas para comunicarse con nosotros: Si suena "ocupado" es que has marcado mal. ¡Ojo!: Cuando Dios descuelga no dice necesariamenmte "Dígame", pero siempre está a la escucha.
  3. En caso de interrupción, averigua primero si, con tus pensamientos, has cortado la comunicación.
  4. Una conversación con Dios no es precisamente un monólogo. No hables sin cesar; escucha lo que se dice al otro lado del hilo.
  5. No te acostumbres a telefonear a Dios sólo en caso de necesidad.
  6. No telefonees solamente durante el tiempo de tarifa reducida y, en particular, durante el fin de semana. Lo apropiado es una llamada breve todos los días.

NOTA: Las conversaciones con Dios son siempre gratuitas.