¿QUÉ
SIGNIFICA "MINISTERIO"?
La palabra
"ministerio" viene del Latín ministerium, que significa "servicio".
Cada cristiano/a es llamado por Jesús, desde su Bautismo, a servirle y
participar con Él en la misión que el Padre le ha encomendado.
El Espíritu Santo le da la fuerza y los dones necesarios para desarrollar
ese servicio en comunión con toda la Iglesia.
En esta página queremos ir desarrollando una Teología y una praxis de los
ministerios cristianos. Por el momento os ofrecemos este gráfico que muestra las
distintas áreas ministeriales que emanan del Evangelio.
"Jesús llamó a sus
discípulos y les dijo:
Sabéis que entre los paganos
los que son tenidos por jefes
tienen sometidos a sus súbditos
y los poderosos imponen su autoridad.
No sea así entre vosotros;
antes bien, quien quiera ser grande
que se haga vuestro servidor,
y quien quiera ser el primero
que se haga vuestro esclavo. |
Pues el Hijo del Hombre
no ha venido a ser servido
sino a servir
y a dar su vida
como rescate por todos".
Marcos 10, 42-45 |
Para poder
clasificar la gran variedad de servicios que los cristianos ejercemos en la comunidad, lo
presentamos en ocho grandes secciones:
Espiritualidad: Todos los
servicios que ayudan a crecer en una relación personal con el Señor: los que preparan la
oración, los maestros de oración, los directores y acompañantes espirituales, los que
predican retiros y ejercicios espirituales, los contemplativos que dedican su vida a la
oración, etc.
Liturgia: todos los que
trabajan en la celebración comunitaria de nuestra fe: presbíteros, diáconos, liturgos,
lectores, predicadores, cantores, músicos, compositores, acólitos, encargados del orden,
ministros extraordinarios de la eucaristía, etc.
Pastoral: todos los que
tienen a su cargo, como pastores, una parte del rebaño del Señor: el Papa, los obispos,
abades, párrocos, superiores de comunidades religiosas, encargados de grupos cristianos,
padres y madres de familias cristianas, padrinos de bautismo...
Catequesis: todos los que
acompañan en el crecimiento en la fe y la maduración cristiana: catequistas de niños,
adolescentes y jóvenes; catequistas del sacramento del matrimonio; animadores juveniles;
ministros de la familia y el matrimonio...
Así mismo, quienes investigan nuevas formas de realizar la pedagogía de la
fe y explican mejor la tradición evangélica: pastoralistas, teólogos, etc.
Evangelización: todos los
que anuncian el evangelio: misioneros, predicadores, propagadores del mensaje del Señor y
su Palabra,... y todos los cristianos que lo anuncian de forma explícita como testigos o
mártires.
Sostenimiento: todos los que
contribuyen económicamente y con su trabajo al sostenimiento de las necesidades de la
Iglesia. Esto incluye desde el fiel que apoya a su parroquia con el donativo dominical o
ayudando a la Iglesia con sus impuestos hasta los que preparan colectas, administran los
bienes de la Iglesia, desarrollan proyectos financieros, etc. Además quienes contribuyen
con su tiempo y trabajo en la preparación de encuentros, en la limpieza del templo, etc.
Profecía: todos los
cristianos llamados por el Señor a despertar y concienciar a la comunidad: quienes
promueven la renovación de la Iglesia en los movimientos bíblicos, ecuménicos,
liberadores, carismáticos, de vida cristiana y religiosa, comunitarios, de respeto por la
vida, por la Tierra, por la Mujer, etc. Todos los profetas.
Misericordia: todos los que
practican las obras de misericordia y todos los ministerios de caridad: ministros de los
enfermos, los moribundos, los presos, ancianos, los abandonados, los pobres, los
perseguidos, los confundidos y atribulados, los que sufren esclavitud de cualquier tipo...
¿Dónde y cómo sirves al Señor?
¿Qué carismas o regalos especiales
te ha dado para que los pongas al servicio de la comunidad?
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