¿CÓMO SALIR DEL INFIERNO?.

En una ocasión, asistí como seminarista a una misa por el eterno descanso de una chica, hermana de un compañero seminarista.  El celebrante fue un sacerdote que no tenía muy buena formación y, en parte se debió a que comenzó sus estudios filosóficos y teológicos luego de haber enviudado, siendo bastante mayor.  El sacerdote, al comienzo de la misa dijo:  “Vamos a ofrecer esta misa para que nuestra hermana fallecida esté con el Señor.... y de estar en el purgatorio, para que salga.... y........ si está en el infierno (aquí el sacerdote refleja un gran susto en su cara), pues que salga también.

Está de más decir la risa que nos dio a todos los seminaristas.  En adelante, decíamos que ese sacerdote era el único con la capacidad de celebrar misas que sacaran del infierno a las almas condenadas.

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